En una exposición circular, los materiales empleados para construir las estructuras y paredes y hacer que la muestra funcione, o bien ya han sido utilizados antes de la exposición y continuarán su vida útil después de ella (materiales totalmente circulares), o bien están fabricados con materiales reutilizados o reciclados (semicirculares). Por ejemplo, en la exposición «Usar y tirar», toda la estructura que sostiene la escenografía y las vitrinas está hecha con andamios, un recurso totalmente circular que se reutiliza continuamente en obras de construcción. Los paneles de la exposición son paredes de plástico de botellas y bolsas recicladas que volverán a usarse en otra ocasión.
El museo colaboró con la empresa bruselense de diseño cooperativo Rotor para incluir en la licitación para el diseño y la producción de la muestra parámetros de medición del impacto de la exposición en términos de producción de residuos. Pedimos al candidato seleccionado, Ypunto Ending, que designara a un responsable de circularidad que se encargaría de obtener material circular para crear la exposición: el colectivo madrileño Basurama se unió así al proyecto.
Para Basurama, la creación atendiendo a la circularidad se basa en «la necesidad de conectar a las instituciones con sus entornos urbanos, la urgencia de generar espacios públicos de mayor calidad que den cabida a contextos urbanos cada vez más complejos, el compromiso de la participación ciudadana individual y colectiva como un instrumento sine qua non de acción y gestión y, por supuesto, el uso de la basura como medio para cuestionar nuestra forma de explotar los recursos, nuestra forma de pensar, trabajar y percibir la realidad» (Mónica Gutiérrez Herrero y Manuel Polanco Pérez-Llantada, Basurama).
Con su ayuda, nos dimos cuenta del tipo y la cantidad de residuos que nuestro museo genera a diario. Recogimos nuestra basura durante diez meses y Basurama la utilizó para crear una instalación a la entrada de la exposición. Con ellos también cartografiamos la amplia y bien conectada red de personas y empresas en Bruselas que trabajan en el ámbito de la circularidad, muchas de ellas ya de manera profesional y dispuestas a colaborar. Por ejemplo, nuestro socio Bel Albatros: investiga desde RecyK métodos de producción de plástico para grandes superficies y ha fabricado nuestros paneles de exposición. Trabajar con personas en este campo nos hizo entender que la circularidad es tanto un proceso creativo como una actividad de gestión, con potencial para producir una estética acorde con los retos de nuestro tiempo.
¿A qué retos nos enfrentamos a la hora de producir una exposición que no fuese solo circular, sino también respetuosa con el medio ambiente en términos generales? Algunos requisitos de conservación ligados a la exhibición de objetos históricos pertenecientes a colecciones museísticas nos impidieron aplicar la reutilización y la circularidad en todos los elementos de la escenografía. A menudo alquilar algo — y favorecer así la reutilización- sale más caro que comprar. Además, como museo europeo, nuestros colaboradores se encuentran en diferentes países, lo que implica portes internacionales. en este caso, convocamos una licitación a escala de la UE y seleccionamos a una empresa española para diseñar y producir la exposición. además, exhibimos objetos procedentes de museos y colecciones de todo el continente.
No sabremos con exactitud hasta qué punto la exposición «Usar y tirar» es circular hasta mucho después de que se desmantele a principios de 2024. Las dificultades a la hora de producir exposiciones «más ecológicas» son considerables, pero sin duda hemos emprendido un viaje hacia la recuperación, el rediseño y la reutilización, mediante un proceso de prueba y error, de autocrítica y progreso, y con una tendencia hacia modelos más justos desde el punto de vista social y medioambiental.
Imagen de portada: tomada durante la instalación del Venus de los Rags, escultura de medios mezclados por Michelangelo Pistoletto
Imágenes de galería: UE, Parlamento Europeo